• Palacio Valdes Armando - El Maestrante

    Una novela del Oviedo del siglo XIX donde se refleja la sociedad cerrada del momento en el `Oviedo a la sombra de la torre de la Catedral“. Amores, desventuras, engaños, pero sobre todo una historia de venganza cruel sobre una niña inocente.

    Tamao: 237 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-05-06

    Palacio Valdes Armando - La Espuma

    La Espuma, independientemente de su valor literario, constituye una excelente vía de acercamiento a la vida social de la España de la Restauración de la que Palacio Valdés resulta un testigo excepcional. La mentalidad de los distintos grupos que componen la clase dirigente, el juego de relaciones que se da entre ellos en virtud del papel que se asigna al dinero, a la sangre, a la religión o a los prestigios sociales, las pautas de conducta por las que se rige la vida pública o privada, los distintos componentes de la vida material… son algunos de los aspectos de la España canovista para los que una lectura detenida de La Espuma constituye una cantera de datos, sugerencias y puntos de reflexión.

    Tamao: 433 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-05-06

    Palacio Valdes Armando - La Hermana San Sulpicio

    La obra se sitúa en España, alrededor de 1870. Es ésta una de las mejores y más populares novelas de Palacio Valdés. Entretenida, graciosa, pulcramente escrita, de composición irreprochable, abunda en hermosas y acertadas descripciones de fiestas, corridas de toros, `cante jondo`, patios y rejas sevillanos, el Guadalquivir y sus alrededores, todo lleno de luz y color. Su mayor encanto radica en la sencillez de su trama y en la ausencia de problemas religiosos, pese a que el tema podría tentar a ello, ya que se trata de la historia de un joven médico y poeta gallego, quién conoce a una simpática monjita sevillana, la hermana San Sulpicio, de cuya gracia y belleza queda prendado.

    Tamao: 976 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-05-06

    Palacio Valdes Armando - El Cuarto Poder

    En Sarrió, villa famosa, bañada por el mar Cantábrico, existía hace algunos años un teatro no limpio, no claro, no cómodo, pero que servía cumplidamente para solazar en las largas noches de invierno a sus pacíficos e industriosos moradores. Estaba construído, como casi todos, en forma de herradura. Constaba de dos pisos a más del bajo. En el primero los palcos, así llamados Dios sabe por qué, pues no eran otra cosa que unos bancos rellenos de pelote y forrados de franela encarnada colocados en torno del antepecho. Para sentarse en ellos era forzoso empujar el respaldo, que tenía bisagras de trecho en trecho, y levantar al propio tiempo el asiento. Una vez dentro se dejaba caer otra vez el asiento, se volvía el respaldo a su sitio y se acomodaba la persona del peor modo que puede estar criatura humana fuera del potro de tormento. En el segundo piso bullía, gritaba, coceaba y relinchaba toda la chusma del pueblo sin diferencia de clases, lo mismo el marinero de altura que el que pescaba muergos en la bahía o el peón de descarga, la señá Amalia la revendedora igual que las que acarreaban «el fresco» a la capital. Llamábase a aquel recinto «la cazuela». Las butacas eran del mismo aborrecible pelote que los palcos y el forro debió ser también del mismo color, aunque no podía saberse con certeza. Detrás de ellas había, a la antigua usanza, un patio para ciertos menestrales que, por su edad, su categoría de maestros u otra circunstancia cualquiera, repugnaban subir a la cazuela y juntarse a la turba alborotadora. Del techo pendía una araña, cuajada de pedacitos de vidrio en forma prismática, con luces de aceite. Más adelante se substituyó éste con petróleo, pero yo no alcancé a ver tal reforma. Debajo de la escalera que conducía a los palcos había un nicho cerrado con persiana que llamaban «el palco de don Mateo». De este don Mateo ya hablaremos más adelante.

    Tamao: 345 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-05-06

    Palacio Valdes Armando - Riverita

    Miguel Rivera tiene una azarosa existencia, primero al lado de su madrastra, luego en el tétrico colegio de la Merced y, después, en sus relaciones con Lucía, esposa de un amigo de su padre. Un verano se enamora de Maximina, una chica tierna e inocente que inflama la pasión del protagonista. La novela llega a su fin cuando Rivera va de Madrid a Pasajes para casarse con ella.

    `Riverita` resume los recuerdos de los ambientes y gentes de los años jóvenes de Palacio Valdés vividos en Madrid. La acción continúa en la novela `Maximina`.

    Tamao: 262 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-05-06

    Palacio Valdes Armando - El Idilio de Un Enfermo

    Abriose la puerta y entró en la sala un joven flaco, que saludó a los circunstantes inclinando la cabeza. Las dos señoras, sentadas en el diván de damasco amarillo, y el caballero de luenga barba, situado al pie del balcón, le examinaron un momento sin curiosidad, contestando con otra levísima cabezada. El joven fue a sentarse cerca del velador que había en el centro, y se puso a mirar las estampas de un libro lujosamente…

    Tamao: 190 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-05-06

    Palacio Valdes Armando - Marta y Maria

    Marta y María, publicada en 1883, muestra la dicotomía entre estas dos hermanas de clase acomodada. María es una muchacha religiosa que acaba ingresando en un convento pero también es egocéntrica y fría en sus sentimientos. Por el contrario, Marta carece de los sentimientos piadosos de su hermana pero es sincera y práctica, mucho más humana que María. A ojos de Palacio Valdés quién goza de todas sus simpatías es Marta.

    Realmente, se trata de una novela realista, un cuadro de costumbres de una ciudad provinciana llamada Nieva. Pero los elementos naturalistas afloran aquí y allá. Ejemplo evidente de ello es el momento en que nos narra la flagelación de María, en la que incluso se atisban elementos que reflejan una cierta perversión sexual.

    Tamao: 257 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-05-06

    Sacheri Eduardo - Esperandolo a Tito y Otros

    La lectura de `Esperándolo a Tito`, una magnífica idealización de la amistad, generó las mismas reacciones entusiastas que el anterior. Mientras que con `De chilena` me pasó lo que nunca me había sucedido frente a un micrófono: en medio de la lectura me quebré y la emoción me pudo sin que hubiera modo de disimularlo. Al tiempo, y en mérito a sus virtudes, ascendí a Sacheri a la primera. Esto es: a la apertura del programa, un espacio que considero de privilegio y en el cual sus relatos se alternan con los de un equipo de notables integrado por Osvaldo Soriano, Julio Cortázar, Mario Benedetti, Jorge Luis Borges y Roberto Fontanarrosa, entre otros elegidos. La decisión fue resultado de una teoría que como lector empedernido de cuentos de fútbol elaboré al respecto. Considero que Benedetti con `Puntero izquierdo`, de 1954, es de alguna manera el fundador do del género -si es que hay un género-, que Fontanarrosa es el que interpreta exactamente la locura y pasión que puede generar este deporte, que Soriano retrata como nadie los partidos de los pueblos del interior y sus ritos, mientras que el sentimiento de barrio, el desafío de calzarse los botines y enfrentarse a otra barra o de jugar con una Tango, el registro de las voces del conurbano y sus personajes, ése es territorio de Sacheri. Y si hoy todavía este talentoso escritor no es el dueño absoluto del área, estoy seguro de que muy pronto lo será.

    Tamao: 547 kb, 2016-03-25

    Mitre Bartolomé - Armonias de La Pampa

    Publicada en 1854, `Armonías de la Pampa` es un canto al hombre de la Pampa, sus tradiciones, su valentía, sus juegos. Se incluyen composiciones dedicadas al caballo del gaucho, al juego del `pato`, al ombú.
    En esta obra, Bartolomé Mitre vuelve sobre el origen castellano de las payadas y la simplicidad del metro octosílabo, rehúyendo a tomar por poético el vocabulario del payador: `… que por sí sólo no constituye lo que propiamente puede llamarse poesía”.

    Tamao: 36 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-03-14

    Gamboa Santiago - Plegarias Nocturnas

    Manuel, un estudiante de filosofía colombiano, es acusado de tráfico de drogas y retenido en una cárcel de Bangkok. A pesar de que puede enfrentarse a la pena de muerte si no se declara culpable, su principal inquietud es volver a ver a su hermana, desaparecida en Colombia años antes. Su historia conmueve al cónsul colombiano en Nueva Delhi, que a partir de ese momento se embarcará en una búsqueda con el objetivo de reunir a los dos hermanos.
    Con una prosa cristalina en la que se vislumbra apenas un poso de melancolía, Plegarias nocturnas es la historia de una mujer fuerte dispuesta a todo para conseguir justicia y de un estudiante que recorre medio mundo para buscar a la única persona de la que ha recibido amor. Es también la historia de una familia inmersa en una sociedad violenta: la Colombia del mandato de Uribe vista a través de dos jóvenes soñadores, con la sombra del paramilitarismo y los desaparecidos. Pero, por encima de todo, Plegarias nocturnas es una novela de amor

    Tamao: 531 kb, Costumbrista ,Narrativa , 2016-03-14